La capacidad de innovación es un factor diferenciador entre países desarrollados y economías emergentes. Innovar es la ventaja competitiva que permite enfrentar incertidumbres, crear valor, e incrementar la productividad y la competitividad de un país para que este pueda desarrollarse de manera sostenible e inclusiva.

Pese a la relevancia de la innovación en el desarrollo de un país, durante los últimos años Chile ha registrado una caída sistemática en indicadores nacionales e internacionales relativos a innovación, competitividad e I+D empresarial, así como su posición en rankings internacionales asociados a estas temáticas.


Según información histórica del Ministerio de Economía y el Ministerio de Ciencia, la proporción de empresas que innovan ha disminuido en los últimos años y los niveles de gasto en I+D se encuentran muy por debajo de países OCDE. De acuerdo a la última Encuesta Nacional sobre Gasto y Personal en I+D , el gasto fue de $668.551 millones, lo que equivale a un 0,35% del PIB , comparado con un 2,4% promedio para la OCDE.



Del esfuerzo que nuestro país realiza por invertir en I+D, el 34% proviene de las empresas, versus el 71% promedio de los países OECD es decir, más del doble que las empresas chilenas.


En relación a su valor agregado, el país genera USD$0,5 por kilogramo de material utilizado, versus el promedio OCDE de aproximadamente USD$2,3.

En cuanto a emprendimientos, el país cuenta con una activa tasa de creación de estos, pero de acuerdo al
Global Entrepreneurship Monitor (GEM)
, en Chile tanto las nuevas empresas como las establecidas, presentan bajos niveles de internacionalización y sofisticación.


Por otra parte, en el Global Entrepreneurship Index (GEI), Chile ha caído de posición principalmente por bajos niveles de innovación, competitividad e internacionalización de empresas.


De acuerdo al OECD Science, Technology and Industry Scoreboard , el 1,5% de las nuevas empresas en Chile son innovadoras versus 12,3% promedio OCDE.

En cuanto a rankings internacionales de innovación y competitividad, Chile presenta una caída principalmente a baja sofisticación de negocios, baja absorción tecnológica, bajos niveles de internacionalización de innovaciones y soluciones tecnológicas, falta de Venture Capital y bajas conexiones entre Universidad/Ecosistema – Empresa. En el Global Innovation Index (GII) Chile ha caído 7 posiciones desde el 2018


y en el Índice de Competitividad Global (GCI) Chile se ha mantenido en la posición 33 del ranking mundial, pero se observa una baja en los indicadores de competitividad, uso y creación de innovación tecnológica e I+D


Debemos ser capaces de visualizar la necesidad de innovar e invertir en I+D+i como un factor clave para mejorar la competitividad, no solo para sobrevivir, sino que para crear economías sostenibles que beneficien a la sociedad y el medioambiente en el mediano y largo plazo.

Tenemos la posibilidad de aprovechar el momento, tomar impulso, colaborar, romper paradigmas y crear nuevas realidades. Si no innovamos ahora, ¿Cuándo?